LA CAMPAÑA QUE NO GRITA GANA: EL NUEVO MARKETING POLÍTICO EN TIEMPOS DE HARTAZGO!
Por: FERNANDO GIRALDO NARANJO (CEO en FGN Advertising Global Boutique)
Apreciados lectores:
Cuando la política se convierte en ruido, el silencio estratégico se vuelve poder. La política colombiana atraviesa una crisis profunda, pero no de ideas: de comunicación y legitimidad. Nunca hubo tantos mensajes circulando y, paradójicamente, nunca hubo tan poca disposición ciudadana a escuchar. El electorado de enemigos han convertido la política en una contaminación visual y auditiva de la que la gente intenta huir, generando reacciones negativas!
En este escenario, insistir en el marketing político tradicional no solo es ineficiente: es un error estratégico!
Polarización sin criterio: el contexto real!
La polarización actual no responde a debates ideológicos profundos ni a proyectos de país claramente definidos y comprendidos. Responde a emociones básicas: miedo, rabia, identidad tribal y rechazo al otro. Se defiende una orilla sin argumentos y se ataca la contraria sin comprensión. El insulto y la calumnia se normalizó como forma de liderazgo y la descalificación personal reemplazó la discusión pública.
Mientras tanto, una mayoría silenciosa observa con distancia. No milita, no debate en redes, no marcha. Está cansada. Y es precisamente ahí donde se define la elección.
El marketing político serio debe partir de una verdad incómoda para muchos candidatos:
la ciudadanía no quiere más politiquería; quiere resultados concretos.
El perfil del candidato que hoy conecta!
El candidato ideal a la Cámara, Senado y Presidencia ya no es el más carismático ni el más confrontacional. Es el que transmite estabilidad emocional, competencia técnica y respeto por el ciudadano. En un entorno de caos discursivo, la calma se convirtió en un activo electoral.
Desde el punto de vista del posicionamiento, suma votos quien logra ser percibido como:
- Gestor antes que ideólogo.
- Solucionador antes que polemista.
- Ciudadano antes que político profesional.
Hoy, quien grita pierde autoridad. Quien escucha, gana confianza.
Del espectáculo a la relación!
El error estructural de muchas campañas es confundir visibilidad con legitimidad. La lógica de “más publicidad = más votos” ya no funciona. De hecho, opera en sentido contrario: la sobreexposición y abundancia genera rechazo, sospecha y distancia.
El marketing político contemporáneo es microterritorial y relacional. Funciona mejor en encuentros pequeños que en eventos masivos; en conversaciones reales más que en tarimas; en presencia útil más que en propaganda invasiva.
La política dejó de ser espectáculo y volvió a ser interacción directa.
Lenguaje: humano, no doctrinario!
El lenguaje político tradicional está roto. Consignas, frases grandilocuentes y discursos ideológicos no conectan con una ciudadanía que vive problemas cotidianos urgentes. Hoy se vota menos por ideas abstractas y más por credibilidad percibida.
Funciona explicar problemas complejos en términos sencillos, reconocer límites, mostrar trabajo real y hablar como habla la gente. La autenticidad dejó de ser una estrategia narrativa: se convirtió en una condición básica de supervivencia política.
La verdadera estrategia ganadora!
Las elecciones a la Cámara, Senado y Presidencia no las definen los extremos ruidosos. Las define una mayoría cansada, escéptica, silenciosa, que no quiere pelear pero sí quiere soluciones. Convencer a los fanáticos es irrelevante; activar a los desencantados es clave.
La campaña eficaz no busca adhesión ideológica, sino confianza funcional: “puede que no esté de acuerdo en todo, pero es serio, sensato y no miente”.
Desde mi óptica!
En tiempos de saturación y polarización, el marketing político eficaz no amplifica el conflicto: lo reduce. No invade, se acerca. No promete, demuestra. No grita, explica. La campaña que baja el tono no es débil; es estratégicamente superior.
Porque hoy, en Colombia, no gana el que más habla, sino el que logra que la gente, después de mucho tiempo, vuelva a escuchar!
Lo digo yo!
Estratega & Marketer
Cortesía: FERNANDO GIRALDO NARANJO / FGN Advertising Global Boutique.
